martes, abril 03, 2007

La Semana del Santa

Todos los años en las cercanías de Pascua yo transmito con lo mismo: "Estamos en mi semana". Este año paradojalmente coincide con Semana Santa, Miércoles de Cenizas, Viernes Santo, Domingo de Pascua de Resurrección (nada de conejitos, los alcances de este post son religiosos). Irónicamente de santo creo tener solamente el apellido, y me declaro públicamente Católico no practicante. De esto último puedo culpar, sin temor a represalias y sin el más mínimo cargo de conciencia (la poca que me va quedando), a los más de 5 años en colegio de curas.

Por esas casualidades estoy leyendo Caballo de Troya, de J. J. Benítez, donde el autor aborda de manera sobrecogedoramente cruda la Pasión de Cristo. Otro tanto sucede con la programación televisiva, La Última Tentación de Cristo de Martin Scorsese, La Pasión de Cristo dirigida por Mel Gibson, son otras muestras.

Una seria de circunstancias que no puede no hacerme reflexionar. Benítez despierta mi sentido crítico y pienso, probablemente al igual que él, "¿Y si no fuera cierto?". Claramente la religión católica está sobre bases poco claras, ¡hey! los apóstoles no eran precisamente letrados, menos quienes tienen un evangelio "publicado". También es sabido que los evangelios que conocemos fueron producto de una "rigurosa selección y edición", a la Iglesia no le conviene que el mensaje real se conozca, si es que llegase a aparecer claro en alguna parte. Se derrumbaría la institución humana con más poder en el mundo.

Muchos dirán "Es una cosa de Fé", y les respondo que esa misma Fe ni siquiera les es propia, sino impuesta por la educación que les fue impartida. No niego a Dios, sino solamente los preceptos que nos han sido enseñados, principalmente por nuestras familias.

Lamento haber violado una de las normas de sana convivencia:
"No discutirás sobre temas de política, religión o fútbol."

... okey, tenía que hacerlo, me picaban los dedos ;)

3 comentarios:

Horacio dijo...

Asumiendo que Benitez escribe desde una postura periodística, es muy agradable el espíritu crítico que ofrece con todo el cuento del Sudario de Turín, a pesar de haber sido catalogado (hasta el día de hoy) como un personaje poco riguroso, lo cual puede ser abiertamente debatible en el ejercicio del periodismo, sobre todo con un tema tan ambiguo y emocional.

Sin embargo, siempre es un agrado que existan estos personajes que presenten una alternativa al relato construido y reconocido como "oficial", ya que a mi parecer ayudan a desarrollar la discusión (sea ésta válida o no), ya que siempre sale algo de ahi que ayuda a mover las neuronas. Sobre todo con temas TAN institucionalizados como el de la religión católica. A veces creo que, si no fuese verdad", lo mejor sería dejar las cosas tal como están. No soy capaz de imaginar el derrumbe que se podría provocar con tal cambio de paradigma.

Que tengas una buena semana, por cierto! :D

Irarrazabal dijo...

No confío en las sotanas... ni en Benitez, pero ambos son muy graciosos en sus posturas.

Si Dios existe, dudo que se encuentre en iglesias con figuras de yeso con rostros lastimosos. Eso es mero mercantilismo.

Saludos Herejes desde Crónicas!

Kärma dijo...

Dios hace lo mismo que logran hacer las guerras.


Le da un sentido banal y objetivo a la existencia humana, el cual es el primer paso, junto a la ignorancia, para poder dirigir un grupo de personas.


Una vez que se logra darle sentido a la vida de una persona, poco queda por hacer para que esta lo siga.