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martes, agosto 03, 2010

Agace famoso hinsultando jente

Normalmente no hago eco de la "farándula", pero esto definitivamente me supera.

Hace algunas semanas a través de la verborreica Isidora me enteré de la existencia de un personaje al que increíblemente han dado suficiente tribuna como para que se sienta importante. Sin ir más lejos, y por sus hacertibos comentarios sobre cuanto personaje televisivo tuviera Twitter (¡que Dios nos pille confesados!) Luis se hizo merecedor de algunos cientos de tweets, tema de discusiones varias incluso de un artículo en un sitio de por ahí.

Lo penoso y lamentable es que este personaje ¿es? informático de una prestigiosa universidad estatal (afortunadamente y dado que hay de todo en la viña del señor, no se puede juzgar a una institución por los personajes que pasaron por ahí). Desprestigia el rubro, y a menos que gane un Nobel, o reconocimiento internacional por algún logro excesivamente importante para el área en que dice desempeñarse, y que de paso elimine su triste y lamentable prontuario en Internet, se perfila como futuro cesante.

Me tomo la libertad de dar 2 recomendaciones, no sólo a Luis, sino a todo aquel que considere prudente tomarlos:
  1. Trabaje su ortografía. Si ba a hinsultar gratuitamente ha alguien mínimo aserlo con vuena hortografía, y con mallor rasón si ase gala de sus hestudios y cultura.
  2. Haga caso del gran Jacob Nielsen, recuerde que Puede estar escribiendo para su futuro jefe.

Lo siento Luis, pero al igual que al gordito informático del reality del canal "católico", si me llega tu curriculum me temo que vas a partir con punto menos.
Suerte.

Ahora pensándolo bien, tengo mis serias sospechas de que esa nueva cuenta de Twitter es un fake, por lo que por el momento y sólo por si las dudas quedará dentro del listado de las lellendas urvanas de la hinformática.

martes, octubre 06, 2009

Leyendas urbanas de la informática 2: La placa era muy grande

Episodio 2) La placa era muy grande

Cuenta la leyenda, tal como llegó a los oídos de este humilde transcriptor, que en sus años mozos, un famoso personaje de la informática chilena se enfrentó a un singular problema de hardware.
Requería instalar una tarjeta adicional en el computador que usaba, y el conector de esta era un poco más grande que las entradas disponibles en la placa madre del computador. Para que puedan conceptualizarlo aquellos menos entendidos en esta materia, el resultado era el mismo que querer meter un VHS en la cassetera de un auto.

Aprovechando sus conocimientos de electrónica, analizó la situación, tomó una sierra, cortó el trozo "sobrante" del conector, puenteó algunas conexiones con cautín, soldadura y cable, e instaló exitosamente la placa en su computador. Y lo mejor de todo ¡funcionó!

Niños, no lo intenten en casa :-D

domingo, septiembre 13, 2009

Leyendas urbanas de la informática 1: El posavasos roto

En un desborde de inspiración y aprovechando ciertos insólitos sucesos que han acontecido quiero inagurar una nueva sección llamada Leyendas urbanas de la informática.

Episodio 1) El Posavasos roto

Cuenta la leyenda, tal y como llegó a los oídos de este humilde transcriptor, que una señora, de situación económica poco acomodada, ganó un computador de última generación en un concurso.

Al poco tiempo de recibido el premio, la señora se dirige afligida al servicio técnico autorizado por la marca. "Vengo porqué el posavasos de mi computador se ha quebrado", manifestó muy afligida la señora. Con mucho asombro frente a la insólita declaración, uno de los técnicos se acerca y le consulta "Señora, con todo respeto, ¿me puede indicar cuál es el posavasos de su computador?". Obedientemente la señora se acerca a un computador, toma una taza vacía, presiona el botón de apertura de la unidad de CD-ROM y coloca la taza encima.

Haciendo un esfuerzo por resistir las carcajadas, los técnicos toman el equipo con "el posavasos roto", y le explican a la señora la verdadera utilidad de la unidad óptica.

Siendo una anécdota que pasaría a la historia como una leyenda urbana, obviamente no cobraron por la reparación.