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martes, febrero 07, 2012

Uso de bicicletas, ni licencias ni patentes son la solución


Señor director: 
Respecto a la carta de don Luis Villagra, sobre el uso de bicicletas, las infracciones en que incurren los ciclistas, y a su pregunta ¿Cómo es posible que una persona se monte en una bicicleta y salga a la calle sin tener la menor idea de las normas y la ley del tránsito?
Respondo: De la misma manera que hay automovilistas que por su manera de conducir se cuestiona su conocimiento sobre la Ley de Tránsito. Está demostrado que la licencia no es indicador de competencia que los valide para circular en las calles, quizás si lo sería complementar con un test psicológico.
 
El problema radica en que carecemos totalmente de cultura vial. No existe concepción de sana convivencia entre peatones, ciclistas y automovilistas, siendo que por fuerza debemos compartir las mal diseñadas vías de la ciudad. Los casi nulos intentos para que deje de primar la ley del más fuerte, o aquellos para la integración entre las partes con la incorporación de ciclovías de juguete, u originalidades como el bicicletero móvil, no son suficientes para promover el desarrollo de cultura vial. 
Las calles SI PUEDEN COMPARTIRSE entre vehículos motorizados y bicicletas, y las veredas SI PUEDEN COMPARTIRSE entre peatones y ciclistas, el secreto está en que ninguno se crea el dueño y señor de estos espacios, los países desarrollados así lo han demostrado. 
José Ignacio Santa Cruz
Peatón y ciclista

Enviada al diario La Tercera en respuesta a la  carta de don Luis Villagra. Veamos si la publican.

Actualización: 
Y salió publicada mi carta, aunque me vuelve a quedar claro que el comité editorial puede editar las cartas según su propio criterio:
http://diario.latercera.com/2012/02/15/01/contenido/opinion/11-100662-9-uso-de-bicicletas.shtml Vean las sutiles diferencias.
Y si quieren seguir el tema desde la carta original:

jueves, julio 07, 2011

Bicicletas eléctricas: Considerandos antes de comprar una (parte 2)



En mi primera entrega fui bastante duro con Enviro.
Hoy debo subsanar el daño y reconocer que las cosas han cambiado. El cambió en el servicio técnico y la calidad de la atención lo atribuyo al cambio de local, desde el apartado AutoPlaza del Mall Plaza Norte, hacia el céntrico Santa Isabel con Condell, y me imagino que a diversas experiencias que hicieron eco en internet y las redes sociales.

Me acerqué personalmente al local, y la atención fue EXCELENTE, además que Enviro cuenta con personal altamente capacitado para atender cualquier problema con las bicicletas eléctricas.
Flores aparte continúo con la serie de considerandos para la compra de una bicicleta eléctrica.



Los nuevos modelos de Enviro son considerablemente superiores a los de catálogos anteriores. Sin embargo por atractivos que se vean los modelos, es importante tener varios elementos en consideración, la idea es que si van a comprar una bicicleta eléctrica compren la más adecuada.

¿Qué es una bicicleta eléctrica? (términos generales)
Parecerá obvio, pero la pregunta es real. No es una motocicleta, ya que tiene pedales y si te quedas sin energía puedes pedalear. No es del todo una bicicleta, ya que puedes circular sin necesidad de pedalear. Yo las califico como "bicicletas con pedaleo asistido", y el término que han acuñado pedelec calza justo con la definición. Además la bicicleta eléctrica circula normalmente a velocidades superiores a las de una bicicleta normal.
Por ahora no voy a profundizar en lo referente a los aspectos técnicos relevantes.

¿Por dónde debe circular una bicicleta eléctrica?
Quizás la más compleja de las preguntas. La respuesta es un gran depende.
  • Depende de las rutas escogidas.
  • Depende de las distancias a recorrer.
  • Depende de las destrezas del ciclista.
  • Depende del modelo de la bicicleta.

Depende de las rutas escogidas
Si la ruta considera ciclovías lo natural sería circular por ellas. Lamentablemente, al menos en Chile, no existe gran cultura ciclística, por lo que es normal encontrarse con peatones caminando en las ciclovías, o con colegas ciclistas que van contra el tránsito o abarcando la totalidad de la pista. También están los casos en que combinan alguna de las prácticas anteriores con una velocidad muy por debajo de la promedio.
Las ciclovías son vías de tránsito, no caminos para circular disfrutando del paisaje.
En ausencia de ciclovías estaremos condenados a circular por la calle, orillándonos por el lado donde no circulan microbuses (desde un punto de vista negativo es mejor (menos malo) que te choque un automóvil a que te choque un bus).

Depende de las distancias a recorrer
Trás la necesaria planificación de viaje, mapa en mano, uno tendrá una idea de cuantos kilómetros debe recorrer para llegar a destino. Además de la distancia está el tema de disponibilidad de ciclovías, pero considerando que la distancia más corta entre 2 puntos es la línea recta, lo más probable es que las rutas más "adecuadas" (entre comillas) sean por la calle y no por ciclovías. El diseño de las ciclovías en Santiago de Chile, es MALO. Aún existiendo ciclovías, si la distancia es larga habrá tramos que no queda otra que hacerlos por calle, ya que no hay ciclovias que se extiendan en radios mayores a 15 km.

Depende de las destrezas del ciclista
Lo esperable es que si un ciclista compra una bicicleta eléctrica este sea un ciclista medianamente experimentado. Una bicicleta eléctrica no es una bicicleta recreativa, ya que no está pensada para ni para competición, ni para distancias cortas. Es un VEHÍCULO DE TRANSPORTE. Si el ciclista no es demasiado diestro en la conducción, aparte de recomendarle que se vista de armadura (casco, guantes, rodilleras, coderas, etc.), le diría que evite circular por las calles, la calle es una selva más veloz y peligrosa que las aceras o las ciclovías.
Cabe recalcar:
  • En las veredas los ciclistas somo INVITADOS. Debemos circular con responsabilidad, sobretodo ya que los peatones son animalitos que creen que saben caminar (vayana un supermercado un fin de semana y entenderán).
  • En las ciclovías somos UNO MÁS entre muchos otros ciclistas que van tan apurados como nosotros. La pista no es EXCLUSIVAMENTE PROPIA, es COMPARTIDA.

Depende del modelo de la bicicleta
Parecerá extraño, pero la apariencia condiciona. hay algunos modelos, como por ejemplo la Evora II 350 que aún poseo, que parecen una pequeña motocicleta.

Mi nueva chancha, una #bicicleta_electrica #Enviro #Evora_II ... on Twitpic


Circular en una ciclovía con modelos similares puede ser complejo. Los ciclistas habituales no están acostumbrados a ver sus espacios invadidos por pedelecs, si parece moto van a manifestar su molestia, LAS MOTOS NO DEBEN NI PUEDEN CIRCULAR POR CICLOVÍAS.
El problema y círculo vicioso se da cuando un motorista se enfrenta en una calle a una "moto" que no anda a más de 30 km por hora. Es complejo, por decir lo menos.
Hay otros modelos más similares a una bicicleta con un extraño agregado (la batería), en teoría no debiera haber problemas con esos modelos. Hay muchos modelos, y la elección del mejor modelo, o el más adecuado para el uso propio pasa por estos y otros factores.

En la próxima entrega más considerandos previos a la compra de un pedelec.

jueves, abril 07, 2011

Peatones, ciclistas y automovilistas ¿de quién es el problema?

Señor director:

Hace días que muchos lectores manifiestan su malestar respecto a los ciclistas que circulan en las veredas. Yo soy ciclista, eléctrico pero ciclista, y por voluntad propia he decidido arriesgarme y circular por las calles, y no por las escasas, mal diseñadas y profundamente dañadas ciclovías de Santiago, menos por las veredas, donde nosotros
los ciclistas responsables somos sólo "forzosos invitados" (entre comillas).
Debo confesar que ha sido una tarea difícil, no excenta de "aventura", y afortunadamente creo haber sabido ganar unos 70 cm de pista para los 40 km de mi ruta diaria.

Bajo ningún concepto justifico a quienes circulan irresponsablemente por las veredas, menos a los colegas que van sin casco, sin reflectantes o, lo que es peor, con audífonos. Esto no exime de responsabilidad al peatón imprudente que cruza corriendo a mitad de cuadra, habiendo un paso de cebra a pocos metros, o que cruza con el semáforo en rojo. Tampoco busco excusar a los automovilistas que circulan sin cinturón de seguridad, a exceso de velocidad en vías urbanas, muchos quienes "olvidan" señalizar con 30 METROS DE ANTICIPACIÓN, quienes al parecer creen que uno es adivino para saber que van a doblar en las esquinas.

Ya que los tiempos en que podíamos culpar abierta y gratuitamente al gobierno por todos nuestros males pasaron de moda, mi conclusión personal es que la culpa es de la gente. Gente incapaz de coexistir con sus pares que han decidido optar por un medio de transporte distinto.
  • El problema no es de todos los ciclistas, sino de aquel que cree que puede circular en las veredas, esquivando peligrosamente a los peatones, o descuidadamente por las calles.
  • El problema no es de todos los automovilistas/motoristas, sino de aquel que se cree dueño y señor exclusivo de las calles, ¡pobre de aquél que tenga la osadía de entrar a sus dominios!
  • El problema no es de todos los peatones, sino de aquellos que deambulan distraídos por la ciudad, pensando que no están expuestos a ningún riesgo.
  • El problema es de todos nosotros, los que nos consideramos peatones, ciclistas o automovilistas responsables, que toleramos que pasen a llevar nuestros espacios, que no tenemos agallas para encarar o corregir al infractor. Total "no es mi problema".
    ¿Le digo algo? El problema es de todos, EL PROBLEMA ES DE LA GENTE.

No llamo a moverse en un estado de alerta enfermizo. Llamo a circular con responsabilidad y conciencia de nuestro entorno, con respeto por nuestros prójimos, y dejar de culparnos o usarnos mutuamente para justificar nuestras faltas e imprudencias, sea como motorista, como peatón o como ciclista. Para muchos mi visión será utópica, para mi la
secreta esperanza de sentir que me muevo en una ciudad civilizada y no en una selva de animales salvajes.

José Ignacio Santa Cruz G.
Peatón y ciclista, eléctrico pero ciclista

miércoles, abril 06, 2011

Bicicletas eléctricas: Considerandos antes de comprar una (parte 1)

Hace poco menos de una año que soy propietario de una bicicleta eléctrica. Una Enviro Evora II 350, en rigor la marca es Luyuan, una marca 100% China, supuestamente con bastantes años de circo en materia de vehículos eléctricos (bicicletas y motocicletas).

Mi nueva chancha, una #bicicleta_electrica #Enviro #Evora_II ... on Twitpic

Debo confesar que en la medida que fue pasando el tiempo y me fui enfrentando a algunas fallas comencé a objetar mi propia compra. El servicio de post-venta de Enviro es derechamente MALO, y hasta el momento no parecen hacer nada para cambiar esta percepción en sus clientes.

Por una falla de diseño del modelo que compré, el controlador de la bicicleta, que esta contenido dentro de una caja plástica, va a atornillado a la parrilla metálica. Con las vibraciones propias del camino estacaja se suelta, se resquebrajan los soportes de los tornillos, y la caja amenaza con caerse. Como esto sucedió en el período de garantía la lleve al servicio técnico, y después de 2 semanas de bancarme el TranSantiago, la fui a buscar. La reparación consistió en apernar la caja plástica y sujetarla con 2 flejes metálicos. Tal y como le expuse a Javier Hojas, gerente de Enviro, en un correo al respecto:
"De haber sabido el tipo de solución que se iba a aplicar, y de no estar en período de garantía, la hubiera hecho yo. Considerando que mi bicicleta estuvo presuntamente una semana en reparaciones, la terminación es poco acabada, y, siendo incluso generoso en la apreciación, el trabajo es "de maestro chasquilla"."
Para que hablar de los pinchazos, la información que me entregaron respecto a las ruedas fue absolutamente imprecisa. Las ruedas para este modelo son de 16'' pero la segunda medida es 2.125, cosa que en ningún momento me indicaron, y que saqué después de haber cambiado la cámara un par de veces, cuando la presión de inflado ya la había dañado. NO ES una cámara "estándar" de bicicleta de niños. Finalmente y dada la pésima experiencia de servicio técnico, decidí ser yo quien cambiara la rueda.

Por causas indeterminadas, se rompió un rayo de la rueda trasera. Me recorrí San Diego en busca del repuesto, y aún cuando el aro de las ruedas es de 16'', los rayos de la rueda trasera son de 10'', una medida inexistente en el mercado. La solución era mandarlos a hacer, pero no fabrican cantidades menores a 50 unidades, y yo requiero solamente uno.

ENVIRO aún no responde el correo que les envié el 17 de febrero, y que reenvié el 10 de marzo consultando sobre disponibilidad de repuestos.
¡Que poca seriedad por parte de la empresa!

Sumado a eso mi experiencia como ciclista-eléctrico, las rutas, el kilometraje transitado, y las mantenciones a la bicicleta. Aún no he llegado a arrepentirme, pero, al igual que la compra de una segunda propiedad, uno aprende de la primera vez. En mi caso tanto como para descartar casi de plano la compra de otro vehículo eléctrico de marca representada por ENVIRO. Luyuan no es mala marca, tiene los peros de toda marca China, y las respectivas observaciones de productos fabricados en China, bajo parámetros Chinos de calidad; ellos no tienen la culpa que su representación en Chile sea penca.

Por todo lo anterior es que he decidido enumerar algunos considerandos a considerar para aquellos que decidan comprar una bicicleta eléctrica, o estén pensando en comprar una. una serie de varias partes, que espero poder ir complementando más o menos seguido.

Junten miedo :D

jueves, noviembre 11, 2010

Cultura vial

Estimado Sr. Director:

Mucho se ha hablado estos días en relación al transitar de los ciclistas en la ciudad. Yo soy ciclista, y a diario veo como muchos colegas circulan imprudentemente sin casco, sin reflectores y escuchando música con audífonos. Sin embargo las noticias expuestas, y muchos argumentos y ejemplos que dan otros lectores sólo generan animadversión por parte de las autoridades para la creación de ciclovías. Hacen parecer que la cultura vial fuera exclusiva responsabilidad de ciclistas y motoristas, siendo que los peatones también deben saber circular por calles y veredas.


A diario lo sufro en la ciclovía mixta del Parque Bustamante, donde los peatones usan la vía completa (ambos sentidos), ni se inmutan cuando uno les toca el timbre o la bocina, aparecen de la nada y amparan su imprudencia en el ser peatones, el eslabón más débil de la cadena alimenticia vial. En países desarrollados peatones y ciclistas saben convivir y compartir los mismos espacios, basta tocar una bocina o timbre y dejan la vía izquierda despejada, y no hay necesidad de zigzaguear ni de esquivar a nadie.

¿Porqué en vez de lapidar a los ciclistas no mejoramos en conjunto nuestra forma de circular en la ciudad? Es tan básico como dejar bajar antes de subir, o como señalizar con 30 mt de anticipación (como lo establece la ley de tránsito).

José Ignacio Santa Cruz
Peatón y ciclista

miércoles, julio 21, 2010

Cicleteando a la pega

Hace pocos días me regalé una bicicleta eléctrica. Las pocas personas que se torturan a diario siguiéndome por Twitter o en Facebook fueron los primeros en enterarse:

Mi nueva chancha, una #bicicleta_electrica #Enviro #Evora_II ... on Twitpic

Obviamente fue una decisión bastante pensada, y muy justificada (auto-justificada por cierto, al igual que todos los juguetes que a veces nos regalamos).

Mis razones:
  • Me aburrí del TranSantiago (costos, gente, etc.)
  • Siento cierto compromiso con el planeta, quiero bajar mi huella de carbono, tengo intenciones de contaminar lo menos posible (tendiendo a cero contaminación)
  • No siento necesidad de un auto (aún)
  • Necesito hacer un mínimo de ejercicio

Por sobre un scooter; incluso por sobre un scooter eléctrico:
  • No requiero más de 30 km de velocidad máxima
  • No pretendo sacar licencia para motocicletas en el corto, ni mediano plazos
  • No me atrae incorporar a mis gastos la revisión técnica, ni el permiso de circulación
  • En la ausencia de ciclovías puedo ir contra el tránsito, y en caso extremo sobre la vereda (ambas opciones bajo una extrema responsabilidad y cuidado, cosas que tengo de mis tiempos de ir desde La Florida al cerro San Cristobal)

El único contra que le voy viendo es el TIR. Claramente no es favorable, la inversión se recupera muy a largo plazo, por lo que salvo razones muy similares a las mías, no recomiendo esta compra, al menos no al bolsillo medio. Como me dijo el profesor Eugenio Bravo "Es por eso que la gente sigue prefiriendo la bencina", aunque...

Saquemos las cuentas con precios aproximados (y siendo optimistas):
  • Ida y vuelta en micro (diarios): $1.000.- (equivalente a 40 km de viaje)
  • Costo de una carga completa de batería (aprox.): $50.- (equivalente a 40 km de viaje); ahorro diario de $950.-
  • Costo de una bicicleta eléctrica (promedio): $300.000.-

Muy a grosso-modo, la inversión de la bicicleta se recupera en poco menos de un año, y hay que considerar que las baterías de plomo tienen una vida útil de más o menos 1 año y medio, y un costo de más o menos $75.000.-

Después de un año recién conviene, ya que recién conviene la inversión. Y eso suponiendo usar la bicicleta 40 km diarios los 365 días del año.

Versus una con motor Mosquito.
  • Ida y vuelta en micro (diarios): $1.000.- (equivalente a 40 km de viaje)
  • Costo de un estanque lleno (aprox. 2 litros de bencina): $1.400.- (equivalente a 60 km de viaje aprox); para efectos de la comparación y por regla de tres: viajar 40 km costarían $933.-, ie un ahorro diario de $67.-
  • Costo de una bicicleta eléctrica (promedio): $200.000.-
La bicicleta se termina de pagar en más o menos 8 años, pero la inversión inicial es $100.000.- menor (en promedio). Y la mantención es supuestamente más barata (no hay que comprar baterías cada 1.5 años).
Obviamente no conviene, o conviene harto menos.

Antes mis viajes en locomoción colectiva iban sazonados de música, un poco de lectura, gentes y animalitos de las más diversas especies, algunas cosas que decidí sacrificar. Sería irresponsable de mi parte conducir con audífonos, por ejemplo. En ese sentido tengo suficiente entretención en la viaje manteniendo mi atención en el camino, tocándole la bocina a los peatones que caminan por las ciclovías, o insultando a los conductores de autos que estacionan sobre ellas.

Antes eran 30 minutos de viaje cargados de una mermelada de situaciones. Hoy son 40 minutos (si no agarro muchos semáforos) de aventura :)