viernes, junio 15, 2007

Integridad

Mis críticas hacia la calidad de los profesionales actuales no resultan ningún misterio. Los periodistas de LUN.com han sido "mi blanco preferido". Lamentablemente no los puedo eximir de culpa, puede que sean buenos profesionales, pero trabajan en un "periódico" que técnicamente les exige mostrarse mediocres, abordando rumores de pasillo y pasarela como si fueran temas serios.

Hace unos días recibí un correo, astutamente lleno de elogios, solicitándome que hiciera clases particulares de Java, lenguaje computacional de programación en el que he desarrollado cierto grado de experticia. La alumna en cuestión, estudiante de una "prestigiosa" universidad semi-estatal, tiene un historial envidiable.

Sobre 750 puntos ponderados en la PSU, promedio 6.9 en enseñanza media en un renombrado colegio de nombre de santo, posición en el cuadro de honor del preuniversitario del fundador de Santiago, familia de buena situación económica. Por cierto Google habla más de lo saludable.

Un par de correos y queda a la luz la verdadera razón del contacto. Para aprobar el ramo, necesita sacarse un 7 en una tarea, y obviamente querían que yo la hiciera, aparte a las clases particulares. Desde un principio plantié que soy enemigo de hacer tareas ajenas. Expliqué además que el perfil académico del colegio no necesariamente se refleja en la universidad. Y conversé con la potencial alumna para que me enviara materia, el enunciado de la tarea y las cosas que había hecho (para poder medir el dominio de las materias).

Después de un día de análisis entraron en juego los principios de correctitud e integridad que defiendo, y tomé la decisión de perder un cliente y dejar de ganar unos pesos, a "dar el pan premasticado". Procuré ser honesto con la madre de la susodicha, y plantearle las cosas tal como son.
Como era de suponer, el discurso cambió radicalmente, en realidad necesitaba "ayuda en la tarea", y la nota 7 era por aspirar a la mejor nota, no porque la necesitara (a menos que las ponderaciones fueran distintas (cosa que dudo), pero en la ecuación [3.1 + x]/2 = 3.95 , x != 7.0, x=[2*3.95] - 3.1 = 4.8).

Entonces, ¿qué clase de profesional puedo esperar en el futuro, de esta personaje? Objetivamente, si analizamos los conceptos que hay detrás, pagar por una tarea para pasar un ramo no dista tanto (al menos conceptualmente) de hacer favores de objetable moralidad a los profesores. Más en una universidad con principios estrictos y conservadores, sobretodo en relación a la honestidad.

En términos de formación y la integridad del futuro profesional, EL FIN NO JUSTIFICA LOS MEDIOS. Y muy a mi parecer, (mal) acostumbrados al éxito, les resulta insólito recibir un NO por respuesta. Lo peor es resistirse a ver la triste realidad, a la niña no le gusta el ramo, no le dedicó el tiempo necesario (y no me vengan con pamplinas varias, sino todo el curso estaría en sus mismas condiciones), y por fuerza necesita profundizar en esas materias hasta dominarlas aceptablemente (aprobar con 3.95).

¿Qué se puede esperar en el futuro? ¿Coimas? ¿Contratos por favores misceláneos?

A muchos una nimiedad como esta les parecerá inflada injustificadamente. Puede que sea un idealista, y no me importa si en la realidad tienen que prostituirse para que las cosas que funcionan funcionen, YO haré las cosas de la manera correcta.
Hay cosas que no se pueden comprar, y mi integridad es una de ellas. Integridad que debo a mis padres; a quienes, a pesar de todo, amo con toda mi alma; integridad que he sabido defender y alimentar a costa de esfuerzo, de éxitos y fracasos.

2 comentarios:

Horacio dijo...

Master, ni te cuento lo que me pasó en la semana. Tras una serie de reuniones, le dije que NO a un proyecto de TV, sólo porque no cumplia con mis intereses profesionales, a pesar de los verdes que habia de por medio.

Lo curioso es que les resultó insólito recibir un NO (tan tajante y mal genio) como respuesta. Sin embargo, para mi la explicación es clara, ya que yo no me desvelé todas esas noches en la U para ser el próximo Willy Sabor, sino que para ser un aporte para la sociedad a través de un trabajo profesional. Está bien que yo en persona tenga un desarrollado sentido del humor, pero ese humor sólo se reserva para los amigos y la familia, no para los colegas o el papel. Está el Horacio amigo, y el Horacio profesional.

La historia es largísima, pero prefiero dejarla sólo para conversaciones de asado y msn, asi que ya sabes que pasos seguir si la copucha te corroe jajaja.

Voy a tratar de armar una reflexión en mi blog. Quiero digerir bien todo el proceso sobre los medios.

Cuidate, que tengas un excelente fin de semana.

CARLOS PATRICIO dijo...

Me parece que la idea esta sumamente clara y se resume a que no debemos "vendernos" por mucho que nos doren la píldora y nos muestren las 7 maravillas en una propuesta que muchas veces oculta las verdaderas intenciones de quienes las hacen, bien por el Jota y por la experiencia mentada por Horacio. A mi me paso lo mismo cuando me querian contratar como director de una escuela agrícola con un buen sueldo pero el objetivo final era que necesitaban alguien para poder despedir a una serie de profesores, por supuesto que les dije que no me prestaba para eso, ya que pensaba que los objetivos de un director eran absolutamente diferentes a lo planteado. Ojala prevalezca en uds. esta premisa y no se dejen convencer por el vil billete.