domingo, mayo 18, 2008

Facebook


Hace una cantidad abismal de tiempo me resisti rotundamente a unirme a Facebook, ya que según yo es una cuestión igual de frívola que abrir un Fotolog. Finalmente cedí ante la ¿tentación? y me terminé uniendo, simplemente porque se abrió un grupo de la comunidad de uno de los foros donde participaba activamente (ahora sólo soy el ojo que mira, pero de manera silenciosa).

No les miento que no pasaron 20 minutos de estar registrado y ya me habían llegado 3 solicitudes de "amistad", de familiares y conocidos. No pasó un día y me mandaron como 10 posts en un bicharraco que se llama Super Wall, muchos forwards y un par de mensajes. Eso sin contar la cantidad de aplicaciones a las que me invitaron, de las cuales si con suerte mantengo menos de 1/3 es mucho.

No niego el potencial de la red social que se forma, una cantidad de contactos, ex-compañeros del colegio y de universidad con algunos de los cuales no tenía contacto desde hace más de 10 años. Una locura. Probablemente termine registrándome también en Linked in, Hi5 y probablemente otras redes sociales, es la condena de aquel que quiere estar encontrable en internet, es la condena voluntaria debo corregirme, de aquel que desea disponer de una buena red de contactos en caso de necesitarlos. Básicamente es la manera más barata de hacerse publicidad, aunque no por eso voy a poner una foto mia en topless mostrando las calugas que no tengo.

¿Y porqué todo esto? Sucede que me contactó un ex-compañero de colegio, del paralelo a mi curso, y me mandó una "encuesta" de que tan de mi colegio soy. Y es precisamente lo que mi hizo recordar el porqué no quise registrarme antes en Facebook, el dilema entre querer que todos sepan que estás en internet y a veces no querer ser encontrado.

Debe ser el clima...
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