jueves, mayo 05, 2016

Te tengo una oferta de trabajo: No gracias

Búsqueda de imágenes por Currículum vitae en Google

Este va a ser un artículo arriesgado, lleno de varias verdades, de esas que nos cuesta admitir, incluso quizás toque la fibra sensible de gente ligada a empresas de headhunting, siempre  pensando en ingeniería informática. No se cual sea la realidad de otras especialidades, probablemente sea muy diferente.

Trabajo como ingeniero informático en una empresa chilena, vengo haciendo desarrollos desde  1995 y algo creo haber aprendido en todos estos años. En una sola oportunidad (hace ya varios años) me vi en una especie de urgencia por buscar trabajo, y estuve cesante 2 semanas, gracias a una estrategia sincera-agresiva de postulación (postulaba por lo bajo a 30 ofertas cada día). He ido a muchas entrevistas, y después de algún tiempo me he dado cuenta que todas fallan en lo mismo:
Prueba de conocimientos técnicos

A veces te avisan, otras veces te  toma de sorpresa. Cuando saliste recién de la universidad, o cuando aún estás estudiando, tienes todos los conocimientos frescos. En ese entonces, si me preguntaban de SOLID, el principio de sustitución de Liskov, Dijkstra, algorítmos de búsqueda eficiente de texto, como recorrer un árbol binario de manera inversa, probablemente  sabría como responder. Curiosamente Amazon, Google y Facebook (entre las grandes empresas que recuerdo) basan buena parte de sus procesos de selección en pruebas técnicas de un nivel medio-alto, alto. Tanto así que hay libros completos que explican como prepararse para esas pruebas.

Si quiere leer un artículo que apunta sus dardos directo sobre ese asunto lea: https://medium.com/@evnowandforever/f-you-i-quit-hiring-is-broken-bb8f3a48d324#.98cfx1v4a

Si a mi me toca una prueba técnica, respondo con lo puesto, con imprecisiones, no de memoria. En una oportunidad perdí 2 horas de mi vida respondiendo un test para una postulación que iba desde comandos básicos de Linux, hasta SQL. Daba la impresión que ni siquiera los reclutadores sabían que necesitaban. De esa sospecho que aún habiendo contestado casi todo bien (eran preguntas insultantemente fáciles), finalmente no me llamaron ni para si ni para no por el rango de sueldo que estaba pidiendo (todo el perfil de empresa  penca que busca un mono que las haga todas por poca plata).

Yo ya no estoy para esos trotes, a mis casi 40 años he hecho cosas importantes, trabajado en proyectos grandes, resuelto problemas complejos, creado productos (desde cero), ya he dejado una huella. Eso ya aparece en mi Curriculum (en adelante CV), y no me da miedo que llamen por teléfono a esas empresas preguntando si lo que puse en mi CV es o no es verdad. Pídanme que resuelva problemas, pero no las recetas universitarias que uno se aprende de memoria para pasar el ramo.

Tengo la fortuna de haber construido una discreta red de contactos que sabe que es lo que soy capaz de hacer, y que en ocasiones requiere de mi experticia. Y soy de la postura que  si ellos confiaron en mi no puedo menos que  hacer bien mi trabajo. ¿Pruebas técnicas o sicológicas? ¡Si claro!, las hubiera reprobado todas.

Tengo amigos cercanos que estuvieron en procesos de selección, incluso me han ofrecido incorporarme a los equipos donde ahora trabajan, pero "Gracias, pero no gracias". No estoy para esos procesos.

¿Qué pasa con las empresas en Chile?
Quisiera pensar que  tratan de imitar a las grandes empresas TI de USA, es cosa de ver algunos procesos, como el del Banco de Chile, jornadas de semanas enteras 3 o 4 horas diarias enfrentándose a pruebas técnicas, o los avisos de Get on board buscando ninjas y superhéroes en X tecnología. Y eso descartando las pruebas sicológicas que determinan que eres el inepto técnico chuper-buena-ondi  más adecuado para el cargo.

Seguro que debe haber pruebas para determinar la capacidad de los postulantes para resolver problemas, ojalá relacionados de alguna manera con el cargo ofrecido. Todavía no veo pruebas de ese tipo.

Otras empresas funcionan en base a las recomendaciones, un criterio dado por nuestros propios pares, que determina si uno puede potencialmente servir para una posición. Y no es que por ser "cercanos" a quien te recomendó tienes tu puesto asegurado, la entrada viene con el ticket de recomendación, pero si te  echan de la fiesta es porque tu mismo te lo buscaste: uno tiene que saber hacerse valer.

¿Sirven los expertos en el "Libro de Petete"?
Mi respuesta es radical: Sirven sí y sólo sí son capaces de resolver problemas.
La capacidad de aprender a usar una herramienta desconocida en poco tiempo (no más de un par de horas) y construir una prueba de concepto funcional, que resuelva un problema específico (planteado como requerimiento), no es algo que te enseñen en los libros. O viene en la sangre o lo aprendiste con los años de circo.

Un experto de libro no necesariamente es un buen profesional, y ya escribí un poco sobre expertos/especialistas.


Mi experimento
Hace  algunos meses me contactaron unos ex-compañeros de Universidad. Sólo me sonaban de nombre de la Escuela. La oferta era trabajar para un banco internacional. Me entrevisté con un indio, en inglés. Con la dificultad que tuve para comunicarme respondí conforme a lo que me preguntó. Lo sentí incómodo, como molesto por tener que entrevistarme.
Como una semana después me entrevisté con un chileno, y al ver el matiz de la entrevista decidí explicarle que  si me iba a hacer preguntas técnicas en realidad los 2 estábamos perdiendo el tiempo, ya que yo soy más de resolver problemas mediante la aplicación a repetir lo que aparece en el libro. El enfoque de mi entrevistador cambió, me preguntó sobre los proyectos en que había participado, mi actual experiencia y obviamente sobre que áreas dominaba mejor.
De todas formas tuve que responder un test técnico, pero bastante aplicado.

Después de esa entrevista supe que mi decisión final ya no pasaba por un tema de lucas (que tan 'bien' me iban a pagar), sino por un tema de cultura de empresa. No me veía trabajando en una empresa donde tuviera que ir con  zapatos, pantalón de vestir y camisa, llegar a las 8 AM todos los días y sin un espacio para investigar sobre nuevas tecnologías. Menos ver ciertas complicaciones para poder llegar en bicicleta a esa oficina.

Las lucas pueden ser muy buenas, pero, como dijo un caído en batalla, "Hay cosas que no se transan". Y son precisamente esas cosas las que hacen que una oferta deje de ser atractiva para un ingeniero informático. Finalmente, después que me informaron que   iba a tener otra entrevista con otro indio decidí dar un paso al lado del proceso. "Gracias, pero no gracias".

¿Experimento?
Si, experimento. Después de un tiempo sin pasar por procesos de entrevista y ajustes de CV, me plantié seguir un proceso de selección, ver hasta donde llegaba, que tan "blando" estaba para enfrentar entrevistas y pruebas técnicas.
La verdad es que siento que tan mal no estoy, y enfrentarme nuevamente a un proceso que no destacó precisamente ni por su agilidad ni por su enfoque, hizo que valorara mucho más la oportunidad que se me ha brindado para trabajar donde estoy. Enumerando puntos no sacrificables:

  • Puedo llegar en bicicleta
  • Horario semi-flexible
  • Posibilidad de trabajar desde la casa
  • Ropa informal (zapatillas, jeans y polera)
  • Espacios para la investigación (en todo caso esto es por lo que estoy resolviendo puntualmente, pasaron algunos meses antes de poder llegar a esto)
  • Beneficios de salud
  • Equipo no muy grande y de muy alto nivel técnico
  • Metodologías de trabajo establecidas (quizás no las mejores, pero  con espacio para mejorarlas)
  • Escritorio cómodo, ventana y juguetes (parece chiquero, pero trabajo feliz)

Imagen real de mi puesto de trabajo

Si su oferta puede igualar estas condiciones, quizás la piense.




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