lunes, abril 07, 2008

Remitirse a lo indispensable

Después de varios años viviendo con mi madre, y después de una condena de casi 4 años junto a mi polola (casi 4 años... todo un record) aprendí muchas cosas.

Por ejemplo, hay temas tabú, que independiente de las circunstancias bajo las cuales salgan a flote SIEMPRE SERÁN MOTIVO DE CONFLICTO, por ejemplo la cantidad de guitarras o instrumentos musicales que poseo y deseo.

Otro ejemplo, los "Te lo dije". Una de las cosas que más me molesta es tener que repetir las cosas, pero más todavía cuando las he dicho, no me han hecho caso y finalmente las circunstancias me dan la razón: "Te lo dije".

Tengo más ejemplos, pero me los reservaré.

Así que por eso, de un tiempo a la fecha, he decidido remitirme estrictamente a lo indispensable. Antes de replicar en una conversación procuraré responderme:
  1. Lo que quiero decir ¿es relevante o da lo mismo?
  2. ¿Puedo vivir sin mencionarlo?
  3. ¿Pueden vivir sin saber lo que iba a decir?
Aclaración: El verbo vivir está utilizado de manera exclusivamente retórica.

Con 2 de 3 es suficiente para cualquiera de los casos.

Claramente me hace parecer más frío y calculador de lo habitual, pero me ha ahorrado más de un disgusto.

Por cierto, obviamente este artículo es el contraejemplo para esta filosofía, pero la excepción NO hace la regla, REPITO (nuevamente una contradicción) la excepción NO hace la regla.
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