viernes, septiembre 07, 2007

Cuestión de tamaño

Es probable que mi falta de experiencia en temas de gestión sesgue mis apreciaciones, o bien puede que de en el clavo y el caso real simplemente sea más que una manifestación de falta de visión sazonada con una buena dosis de inoperancia.

Un recurso es básicamente las herramientas que puedes usar para resolver un problema. Las personas entran en el concepto de recurso en la medida que su trabajo sirve para alcanzar objetivos. Pero quiero apuntar a los costos de un recurso en pos del cumplimiento de metas.

Una empresa pequeña se ve acorralada por una casi interminable lista de requerimientos de otra empresa, muchísimo más grande. La solución que proponen es "contratar más recursos sólo para el proyecto". De acuerdo, aplica, pero... y empezamos la larga lista de peros. Entre algunos que se me van ocurriendo:
  1. Se está entregando el know-how del proyecto a alguien que no va a permanecer en la empresa por demasiado tiempo. El mismo problema del outsourcing.
  2. Hay tiempos no despreciables en la capacitación para poder incorporar a nuevos personajes a una teleserie en curso. Estos tiempos normalmente son pasados por alto por los comerciales que definen las cartas Gantt, los plazos hay que cumplirlos igual.
  3. Los costos no son despreciables, y en una mayoría de los casos, dado que los presupuestos han sido establecidos a priori, son traspasados a la empresa chica. En el fondo da lo mismo si sacas el proyecto con 5 o con 15, al final recibes las mismas lucas.
Y la capacidad de negociación se va a las pailas, ya que la empresa grande da comer a la más chica. La empresa grande también tiene la capacidad de comerse a la más chica, pero no lo hace ...

Para mi no valen las políticas del 80-20, no es parte de mi filosofía satisfacer a la mayoría con el peor entregable. Prefiero planificar bien las cosas y sacrificar un poco de los estrechos tiempos de planificación para entregar un producto final de calidad. La POP no aplica para mi. Al parecer estoy equivocado al querer hacer las cosas bien, como debieran hacerse siempre, quizás debiera ajustarme a los "altos estándares internacionales" de la empresa grande y generar resultados mediocres.

Me molesta la arrogante actitud de suficiencia de quienes se supone saben del cuento, más cuando han demostrado con creces que ese poncho les queda grande. Y sin embargo tenemos que seguir agachando el moño y pagando los platos rotos ajenos. Es solamente una cuestión de tamaño.
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