martes, enero 30, 2007

El precio de la fama

Hace algunos días la blogosfera se tiñó de orgullo, la simple Anita salió en el diario junto a otras 2 chicas, en un artículo de la Revista Ya. Un artículo digno del diario que lo contiene, verdades medio manejadas, realidades muy "ajustadas a la línea editorial", pero fuera de eso bastante representativo del segmento del universo bloguero que alude, y suficiente como para hincharse el pecho.

Personalmente siempre transmito de una u otra manera que "quiero ser famoso", me gusta el reconocimiento de los demás, dulce alimento para mi ego y arrogancia, pero mi blog con suerte tiene 5 lectores regulares (curiosamente los mismos honorables de siempre), y por obra y gracia de la fortuna si buscan por jsanta en Google lo más cercano a mi es el 7mo enlace de la página 3 (y bajando).

Pero con algunos antecedentes extra, si hace un año atrás hubiera sido famoso y mi jefe hubiera leído las barbaridades honestidades de mi blog, probablemente hace un año que estaría en un nuevo trabajo. Inevitablemente, si llegas a cierto punto de la fama con cobertura mediática te expones al noveno Error de usabilidad de los blogs de Jakob Nielsen: Olvidar que puedes estar escribiendo para tu futuro jefe. Por eso me sorprendí por el post en el futuro que escribió nuestra famosa local (aunque en realidad fue en el pasado), y por eso le pregunté al respecto. imagino que más de alguno de sus jefes leerá el diario (optimistamente también parto del supuesto de que saben leer) y más de alguno ahora será "fiel y desinteresado" lector de su blog.

Odiaría caer en tener que ser políticamente correcto y lamentablemente inevitablemente caigo en ello, nunca se sabe quien puede leerlo a uno, partiendo desde la propia familia.

Un abrazo a todos. Politicamente correcto (dentro de lo posible),
Santa
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