viernes, diciembre 29, 2006

Último día

Una de las múltiples ventajas de tener un Zapatófono es que dispone de un teclado QWERTY (como el que estará bajo los dedos de la mayoría de los lectores) y de un medianamente cómodo Block de Notas. Es lo que más aprovecho de mi ya anticuada Treo 180, cuando encuentro la inspiración y el rato de ocio para escribir en cualquier lugar poco convencional.

Esto fue mi comentario a eso del 29 de diciembre del pasado año (2006), justo cuando despotricaba contra la micro que a pesar de los infructuosos intentos del chofer por sobre-revolucionar el motor, acelerándolo, la micro no se movía a más de 50 km. por hora. Debe haber sido pq era una "Micro amarilla disfrazada de TranSantiago".

Pensé que ayer era el último día con cierto grado de presión laboral. Tenía programada la última capacitación y aparte de que tuve que hacerla improvisando una pizarra en un vidrio, usando papel blanco como fondo, resultó tal como le comenté a un compañero de trabajo, 2 días no fueron suficientes. Hoy toca la patita final, transmitir lo último en relación a otro de los proyectos en los que trabajé. Es absolutamente no trivial hacer esta capacitación, pero sin embargo me saca el óxido y me vuelve a poner en forma en cuanto a hacer clases.

El gran problema es que para muchos es una ají en el culo (ojo, ninguna mala palabra que no aparezca en la RAE) el que un pendejo que ni siquiera está titulado les muestre que simplemente no manejan algunos temas. Lamentablemente no es pq sean malos en lo suyo, sino pq simple y derechamente se resisten a aprender cosas nuevas o mejor aún mantenerse al día. Lo peor es que, bajo ese contexto, este tipo de capacitación se va transformando poco a poco en una muestra de arrogancia por parte del instructor.

OK, lo admito, soy un poco muy arrogante y me encanta demostrar que tan bueno soy en lo mío (a pesar de que cierto segmento de personas, e incluso algunos de mis "alumnos", lo tienen más que claro). Lo divertido es el nivel de manejo esperado, contra el nivel real que tienen ciertos personajes. Por su escuela hubiera esperado harto más de algunos, o que al menos me hubieran discutido algunas cosas medianamente objetables que mencioné que admitían fuerte discusión.

Una vez más me queda claro que la filosofía que trato de seguir no es precisamente una práctica habitual.

"Para que ser uno más del montón, si puedes ser el MEJOR."
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